Como estudiante de Letras Hispánicas, al principio me intimidaba la inteligencia artificial. Pensaba evitarla completamente hasta que recordé a Marissa Meyer: "No puedes descreer de algo solamente porque te asusta" (2017). Tras consultar con expertos, decidí explorarla. Si estás en una situación similar, estos son seis aprendizajes clave:
- ¡Lectora de prueba eficaz!
La IA es útil para revisar textos cuando no dispones de un profesor o experto. Asegúrate de proporcionar el máximo contexto sobre tu objetivo y especifica el rol desde el que quieres retroalimentación. Igualmente puedes usar una plantilla de revisión editorial para obtener criterios específicos.
- ¿ChatGPT o Claude?
Claude posee mayor sensibilidad lingüística que ChatGPT. Ofrece retroalimentación más profunda en cuanto a estilo, estructura y cohesión, explicando detalladamente los cambios realizados y entregando una versión completa del texto corregido. Sin embargo, es altamente recomendable que revises personalmente las sugerencias.
- Palabras de búsqueda
Cuando te quedas sin palabras clave para investigar en bases de datos como Jstor, Google Académico o Scopus, la IA puede sugerir términos alternativos, evitando callejones sin salida en tu investigación. También puede recomendarte sinónimos para expandir tu tema.
- ¡Cuidado con los outlines!
Aunque resulta tentador solicitar outlines, la IA genera estructuras estadísticamente "correctas", pero académicamente superficiales, con un nivel teórico inferior al que se espera de un universitario. Con una investigación propia y buenas guías de escritura verás mejores resultados.
- Sesgos inevitables
Los prejuicios de la IA pueden desviar tu tema de lo que realmente quieres expresar. Si tu conocimiento del tema es mínimo y no investigas por tu cuenta, serás fácilmente engañado. Por ejemplo, al trabajar con "La sunamita" de Inés Arredondo, ChatGPT minimizó la gravedad del abuso sexual en el cuento y confundió el nombre de la protagonista.
- Alucinaciones
Al solicitarle bibliografía para un ensayo, generó títulos y referencias completamente falsas. Verifiqué cada fuente y ninguna existía realmente.
Usa la IA principalmente para áreas que no dominas y solo cuando sea imprescindible. Recuerda: cada prompt equivale a dos vasos de agua en huella ambiental. La IA no es inherentemente mala, su valor depende de cómo la utilizas.